Nuestras particularidades íntimas son la imagen desnuda del elocuente prestigio del ser como individuo pálido e insatisfecho. ¿?...un capricho necesario, trágico…Pero cómodo.




lunes, 4 de abril de 2011

Una sonrisa… ¿cómo la voy a pagar?



Rodeado de múltiples ironías y fallecimientos, así se ha construido mi voluntad… bajo un ardiente desdén de engaños y sofismos, bajo la candente realidad de un grupo de seres activamente interesados y solapados. Entre los límites de mi propia tempestad, las ranuras de mi hostal se fueron cerrando para que aquéllos que ayer fueron mis amigos, hoy sean las ratas que intentan penetrarlo y abastecerse con mi reducida pero cálida humildad.


La magia de un sinfín de conversaciones ha quedado en cenizas, ha descubierto su lado hostil y vanguardista… mis amigos, le han dado descanso a su hegemonía literal, han plagado otras tierras y, han sembrado en oídos desconocidos todas esas patrañas que antes con gusto dejé que se cultivaran sobre la fértil y versátil inocencia de mi ser.


Cualquier información que de ellos escuche, se hará polvo y se consagrará como el listado de sarcasmos e hipocresías que vilmente amanecieron después de cada intimidad… una intimidad de juegos y reflexiones, un pasado escrito sobre una hoja manchada, una idea que fue y que no volverá, un "hasta luego" que se convirtió en "adiós" y "nunca más".


Ya no tengo más que un costal de estúpidos recuerdos, que me acarician el mentón y me acostumbran a vivir entre falsos personajes y tonterías de pobre importancia. Alguien sabrá de mí, de mis cosas, de mis secretos y mis glorías, pero, a esa persona no le pagaré, la sinceridad de mi hombro y de mis palabras serán el enlace que vincule nuestra estrecha serenidad.

1 comentario:

  1. Un buen escrito, verídico y transparente. Creo que a todos nos ha ocurrido circunstancias en las que recibimos noticias de cosas inesperadas y más de la boca de las personas que uno menos pensaba. Terminamos desilucionándonos y perdiendo la confianza de esas personas que nosotros teníamos en un concepto. Así vamos descubriendo el lado oscuro y oculto que tiene cada uno.

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