Nuestras particularidades íntimas son la imagen desnuda del elocuente prestigio del ser como individuo pálido e insatisfecho. ¿?...un capricho necesario, trágico…Pero cómodo.




lunes, 18 de abril de 2011

Una razón, sólo una...


Si tuviera dos, o sólo una completa, si poseyera media, o tan solo una pequeña muestra, una fracción, sólo necesito un poco… quisiera encontrarla, desearía abrazarme a ella y, aferrarme con las fuerzas que ya no tengo, la adoraría y me revestiría de valentía para aceptar las incongruencias que a ella estén adscritas.


Cómo decir que la necesito, cuando en la realidad de mi agnosia, ella es quién decidirá mi futuro, si aparece, entonces seguiré caminando con un poco más de sangre en este corazón, si permanece escondida y no logro hallarla, se eliminará mi “a largo plazo”, ya no habrá más qué hacer o decir. Pues, las palabras y las acciones serán dos elementos que sobre mí otros crearán, pero que dentro de mí ya no bailarán.


La irreverencia de mis extremidades está cansada de buscar infructuosamente, de creer lograrlo y después descubrir que no es así, de creer intentarlo sólo una última vez, cuando se sabe que se necesita más de un intento. No, aún me es esquiva… aún no encuentro razón, razón de vivir mi vida.

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