Nuestras particularidades íntimas son la imagen desnuda del elocuente prestigio del ser como individuo pálido e insatisfecho. ¿?...un capricho necesario, trágico…Pero cómodo.




domingo, 23 de enero de 2011

Cuando anochece bajo mis cabellos, un asesino nace para jugar en la esquizofrenia


De qué me vale ser hipercrítico, cuando la necedad y la rebeldía imperan sobre estos hombros, cuando poseo un carácter irascible y voluble, cuando soy una mancha entre las deformidades de un sucio cojín. Me es imposible eludir las magnas y dominantes satisfacciones de mi padre, cuando a éste obedezco sin reprochar o alegar, cuando inhibo y extingo mis mandatos salvajes que internamente me humillan para que no cierre la boca y promulgue insultos indiscriminadamente.


Incidentalmente me dejo cautivar por el paisaje de estos campos, cuando vamos a recoger la cosecha que emerge de los frutales de una finca distante, me dejo llevar por el contraste entre verdes y rojos apasionados, entre verdes y esos amarillos coquetos, entre verdes y cientos de tonalidades brillantes. Entre la naturaleza y el filo de mi machete, entre el sudor de mis mejillas y el rugido de mi estómago tras no haber probado bocado.


Confieso que tras los insultos que constantemente recibo de mi padre, el deseo de utilizar esa macheta con otros fines adicionales al de deshierbar y abrir camino, se hacen cada vez más intensos, porque también podría con ésta, retirar ciertos obstáculos o trabas que limitan mi camino… obstáculos de dos patas y de boca sucia, de groserías delirantes y parlamentos desafiantes.


No soy una posesión a la cual él puede mandar y tratar como se le dé la gana, ya no soy un chiquillo y ya me estoy hartando de tanta mediocridad en mi crianza. Tengo mi voluntad desgarrada y mi autoestima por el piso, estoy bajo mil capas de tierra, aún cuando ando por las calles como un hombre del común. Necesito redimir tanto sacrificio, compensar mis angustias y mis debilidades. ¿Y cómo lo lograré? Admitiendo mis otras extensiones mentales, mis muchas entidades e identidades psíquicas; al hacerlo, mi consciencia quedará estupefacta, pues ya no será ella quien se doblegue y se constriña bajo los mandamientos de mi padre. Ahora habrá un sujeto diferente para cada momento, en cada episodio nacerá una mente distinta a la anterior. Mi alma experimentará un cambio mórfico, mi alma se sacudirá y dará vida a nuevas actitudes. Existirá un nuevo protagonista en cada respuesta, me apropiaré de innumerables definiciones para poder declinar la escasa y pérfida superioridad de mi padre.


He abierto la cerradura. Ha llegado el momento de revolucionar mis dogmas y mis principios, es oportuno que mis manos se inunden con sangre… Sangre que se derramará de la herida que dejará mi puñal sobre su pecho. La desazón y la frustración serán el combustible para mis armas. Asumir este rol será todo un reto, y con esto, me refiero al hecho de matar y anular la existencia de cualquiera que ose reprimirme. Empezaré arrebatándole la vida a mi padre, y espero no tener que continuar con más personas, aunque sé, que llegará el momento en que tenga que acabar conmigo mismo.


Apaciguar su respiro me dará alivio, me dejará descansar y acrecentará el gozo entre mis pómulos. Involucrar mi lado oscuro con la necesidad de romper algunas ataduras, será una tarea algo tediosa, ya que al dejar en libertad mis otras entidades anímicas, los deseos de éstas, actuarán como un sedante para mi apedreada moralidad. Un flujo de sonrisas sospechosas será la única compañía para la sangre, que como ya dije antes, brotará del pecho de mi padre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Déjame una semillita.